Al parecer, la primera bebida fermentada que conoció el hombre fue la cerveza (simultáneamente con el pan de cebada). Se cree que el ser humano ha elaborado cerveza por lo menos desde hace 10.000 años y se piensa que su origen se sitúa en Palestina.

Se han encontrado evidencias de cerveza en casi todas las civilizaciones antiguas: Sumeria, Babilonia, Egipcia y China.

Los registros arqueológicos muestran que uno de los primeros cereales cultivados por el hombre fue la cebada.

Los rastros más antiguos que atestiguan la existencia de la panificación y de cervecerías los encontramos en Mesopotamia, pero se conoce de prácticas similares en el resto de Europa. Es preciso entonces creer que la cerveza se descubrió o inventó en muchos lugares del Mediterráneo y de Europa de forma simultánea. Desde tiempos muy remotos se conoció que la cerveza estaba libre de gérmenes nocivos y que el agua, que regularmente no estaba en las mejores condiciones, podía ser contaminada. Por ello, por muchos siglos, la cerveza y no el agua fue el líquido utilizado para calmar la sed.

SUMERIA-MESOPOTAMIA

Los primeros bebedores de cerveza fueron los sumerios en las márgenes de los ríos Tigris y Éufrates. Alrededor del 7.000 a. de C. ya conocían perfectamente su técnica de elaboración. En sus factorías se han encontrado calderas, cubas de maceración y barriles para almacenarla y transportarla.

La denominaban “siraku” ó “ninkasi”: el primer nombre procedente de un grano que fermentaban y el último en honor a la diosa de la cerveza conocida así y cuyo nombre traduce “la diosa que se llena la boca”.

En tablas de arcilla escritas en lenguaje sumerio se revela una fórmula de elaboración casera: se cuece pan, se deshace en migas, se prepara una mezcla en agua y se consigue una bebida que transforma la gente en "alegre, extrovertida y feliz". Incluso, alrededor de 1.800 a. de C. aparece en tablas de arcilla el “Himno a Ninkasi” donde también se describe una antigua receta de cerveza.

Igualmente, en una escritura cuneiforme del año 2800 a. de C. se describe la distribución de una ración diaria de cerveza y pan a los trabajadores.

El sello de la dama “Pu-Abi” reina de la ciudad de Ur alrededor del año 2600 a. de C. la muestra tomando cerveza de una copa. Ella tomaba cerveza con una caña elaborada de lapislázuli y oro que se encuentra actualmente en el Museo Británico en Londres.

Así mismo, en tablas de arcilla encontradas en la ciudad de Uruk (Irak), quedó escrito en la “Epopeya ó Poema de Gilgamesh” (2500 a. de C.) las recomendaciones del arquitecto real para repartir cerveza entre los trabajadores: "para estar más atentos a su trabajo y relajarse al final de la jornada".

Los sumerios conocieron 10 tipos de cerveza aproximadamente, entre ellos una variedad llamada como “superior”. Consideraban la cerveza como “bebida de los dioses” y era ofrecida como ofrenda.